La Catedral de Guadalajara, también conocida como Catedral metropolitana o
Catedral de la Asunción de María Santísima, es parroquia sede de la
Arquidiócesis de Guadalajara y uno de los edificios más representativos de la
ciudad. Es el corazón del Centro Histórico de Guadalajara.
En 1561 el Rey de España Felipe II la mandó construir, fue dedicada en el año
de 1618 y consagrada el 12 de Octubre de 1716. Su construcción estuvo a cargo
del Arq. Martín Casillas. La fachada está construida con una mezcla de estilos
arquitectónicos gracias a la combinación de influencias góticas, barrocas,
moriscas y neoclásicas. Única en el país con su interior estilo gótico, las tres
naves constan de seis tramos altos y espaciosos cubiertos con bóvedas y
nervaduras de dorados pinjantes. A la misma altura cada nave, en los muros
laterales hay redondos pilarones estriados.
Las torres actuales de 65 metros de altura fueron construidas en el siglo XIX ya
que las originales se derrumbaron a causa de un temblor en 1818. La cúpula
tampoco es original ya que fue reconstruida después del sismo de 1875.
Actualmente la forma de las Torres de Catedral se han convertido en un símbolo
de nuestra ciudad.
La “cripta de los arzobispos” es uno de los mayores atractivos. Debajo del coro
y del altar mayor se encuentran las criptas de los obispos y cardenales donde
yacen los restos de quienes han gobernado la diócesis desde el siglo XVI
incluyendo el cuerpo de Juan Jesús Posadas Ocampo, asesinado en 1993 en el
Aeropuerto Internacional de Guadalajara. También están los restos de los obispos
Francisco Gómez de Mendiola y Don Juan Santiago de León Garabito quienes al
fallecer, sus cuerpos quedaron incólumes por lo que se les atribuye santidad.
Sus féretros se colocaron a los lados de la puerta principal y los feligreses
los tocaban para pedirles favores: si al poner el oído sobre la caja escuchaban
una respuesta desde el interior, el milagro sería concedido.
Sublime para algunos y grotesca para otros, una de las principales reliquias del
arzobispado tapatío es el Relicario de los Mártires que consiste en una vitrina
que exhibe los restos óseos de 23 hombres. Los restos de estos hombres fueron
beatificados por el Papa Juan Pablo II en 1992 en honor a haber defendido la
libertad de culto religioso durante las guerras cristeras.
Entre sus tesoros se aprecia La Purísima Concepción, pintura creada por
Bartolomé Esteban Murillo. También famoso es su órgano, el segundo más grande la
República Mexicana, de origen francés. Destaca también la escultura de la Virgen
de la Rosa, regalo del emperador Carlos V, un cristo de marfil y óleos de
artistas mexicanos.
Domicilio: Av. Alcalde #10, Zona Centro
Guadalajara, Jalisco. C.P. 44100
Entre las Calles: Av. Hidalgo y Morelos
Tel: (33) 3614-5504 / 3614-3058
Fax: (33) 3658-2300
Fuentes:
http://www.explorandomexico.com.mx/about-mexico/11/125/
http://www.explore-guadalajara.com/catedraldeguadalajara.html
