La Avenida Vallarta nació en la Avenida Tolsá a partir del límite poniente de lo que había sido la Penitenciaría de Escobedo, la que estaba siendo sujeta de un larguísimo proceso de demolición. El principal promotor de la urbanización de esta zona fue el Licenciado Sabino Orozco, quien aparecería además como el principal propietario de sus terrenos.
En su origen, la Avenida Vallarta tuvo en este punto una confusión de nomenclatura. Lo anterior se debió a que inicialmente se pretendió que la numeración a partir de Tolsá iniciara en cero, de esa manera el catastro de esa época registra en la acera norte de la primera manzana una numeración del dos al seis mientras que la acera sur inicia con el número mil trece. La primera casa de la acera norte, es decir, la correspondiente al número dos la construyó precisamente el señor Sabino Orozco y fue importantísima porque en forma intencional o no, señaló una directriz de cómo serían la mayoría de las casas de la nueva colonia.
Marcando una tendencia que sería característica de esa avenida, la finca representaba el rompimiento definitivo con el estilo de las viejas casonas del centro; se incluía el concepto del jardín exterior rodeando la finca y confinando con una reja exterior que hacía las veces del antiguo zaguán.
Hay indicios de que en Abril de 1918 Don Juan Nigg, el propietario y constructor de la célebre casa de Lafayette y Vallarta, estaba asociado en la promoción de la urbanización de la sección de la colonia Reforma que iba de Lafayette a Unión y aparecía encabezado por un grupo de vecinos que “idearon y llevaron a cabo” el proyecto de alumbrado público correspondiente a los quinientos metros de la avenida Vallarta del tramo antes mencionado, mismo que consistió en candelabros de tres y cinco lámparas instaladas a una distancia de cada veinte metros. Los vecinos aprovechaban también para expresar su seguridad de que pronto “quedará comunicada con Av. Juárez”.
El resultado fue excelente inclusive en el aspecto estético, la Avenida Vallarta en ese tramo parecía aristocrática y elegante.
En la actualidad Avenida Vallarta es considerada la principal vialidad de la ciudad donde también podemos encontrar uno de los monumentos más representativos de Guadalajara: Los Arcos, los cuales fueron construidos por el Arquitecto Aurelio Aceves en el año de 1942 por mandato del gobierno para celebrar los 400 años de la fundación de ésta.
La belleza de esta Avenida nombrada también “Juárez-Vallarta” radica en la mezcla de lo antiguo y lo moderno; como las construcciones de los siglos XVIII y XVII y el Centro Magno, importante plaza comercial de la ciudad.
Por la belleza de sus construcciones y sus hermosas áreas verdes, Avenida Vallarta está considerada en "Lo Más Nuestro", como parte distintiva de la ciudad de Guadalajara.
